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Modo de Sentir las Necesidades Especiales

  • 15 abr 2016
  • 3 Min. de lectura

El ser humano es un hombre común en busca de un destino extraordinario. La persona con discapacidad y con necesidad especial, es un ser extraordinario, en busca de un destino común.


¿No se han fijado que cuando hablamos de persona con discapacidad lo que viene a la mente es la imagen de un niño con Síndrome de Down, o con Asperger, por ejemplo? Por lo general esto es muy común, ahora bien, si reflexionamos en este aspecto podríamos decir que existe una mayor discapacidad en el mundo..., ser “Analfabetas Emocionales”, aquella que hace al hombre un ser intolerante, que discrimine, xenofóbico, acosador, irrespetuoso, capaz de no controlar sus emociones, entre otros calificativos, no muy positivos… estas personas son las no son capaces de tener un equilibrio en su vida personal, porque no practican la pureza del alma, el amor y la misericordia.


La Inteligencia Sapiente no garantiza el éxito en nuestra vida cotidiana, ni tampoco la felicidad con nuestro entorno. El coeficiente intelectual (CI) de las personas no contribuye a un equilibrio emocional ni a una salud mental óptima. Son otras habilidades emocionales y sociales las responsables de la estabilidad emocional y mental, el equilibrio lo logramos cuando aprendemos a desarrollar la Inteligencia Emocional, un aspecto que pocos practican.


El perfil de cada ser humano, ya sea con una discapacidad o no, está constituido por puntos fuertes y débiles relacionados con el entorno en el que cada uno se desenvuelve; la capacidad de control emocional, el equilibrio psicológico, las habilidades sociales, la mayor o menor vulnerabilidad ante agentes generadores de ansiedad o estrés, entre otros.


La discapacidad no es una característica propia del sujeto, sino el resultado de su individualidad en relación con las exigencias que el medio le plantea. El tipo y grado de discapacidad que la persona padece, le impide valerse por sus propios medios de manera autónoma, viéndose obligada a buscar otras alternativas para satisfacer sus necesidades esenciales.


Como Orientadores Educativos o Coach Organizacionales debemos guiar a las personas con necesidades especiales para que puedan desarrollar actividades acordes a sus características personales, orientar a la sociedad en la aceptación de este, ayudarlos en su auto-valoración y lograr juntos una integración al medio social en el que están insertos, del cual intentan formar parte.


Todo ser humano es una organización compleja formada por un entramado de factores biológicos, psicológicos y sociales. El hombre se caracteriza por ser un sistema abierto en permanente interacción con el medio, y su existencia y estructura dependen del mundo exterior. Es un sistema autorregulado y autocreador, abierto a la construcción del conocimiento y a sucesivos procesos de aprendizaje.


El sujeto, con sus capacidades y dificultades, construye su mundo, establece vínculos afectivos, y así consolida su igualdad. En el caso de las personas con discapacidad, para poder integrar a este sujeto con necesidades especiales, debemos modificar nuestra forma de pensarlo y abordarlo, lo cual supone un cambio de paradigma: no debemos poner énfasis en sus funciones alteradas, sino conquistar sus aspectos, privilegiando sus capacidades, potencialidades y particularidades.


Desde esta perspectiva podremos acercarnos, comprenderlos mejor y elaborar estrategias de inclusión e integración abiertas y en permanente cambio. Nuestro objetivo como Orientadores será favorecer su desarrollo integral a partir de un adecuado proceso de desarrollo – aprendizaje, y la estimulación de las áreas sanas, ya que éstas pueden compensar las alteraciones de las áreas afectadas.


Lo que marca la diferencia en nosotros los Orientadores y el resto de la sociedad es que creamos vínculos afectivos de tratamiento, nosotros desde “El Ser” tenemos que desestructurarnos, sensibilizarnos y desarrollar la creatividad, en un grado mayor al que estamos acostumbrados. No podemos perder de vista que esa persona con necesidades especiales que está frente a nosotros es una persona diferente, con iguales derechos e iguales oportunidades, que sin usar la etiqueta de “persona especial”, es un ser humano que merece nuestra atención, que además no sólo tienen necesidades especiales sino también capacidades especiales, que tienen que ser desarrolladas y potencializadas por personas de calidad humana.


Te invito a que veas una película extraordinaria, una película que te hará reenfocarte ante la vida, que moverá tus fibras… recuerda que necesitamos gente de calidad, nuestro planeta, nuestro país lo necesita… La película: Mi Nombre es Khan.


Hasta la próxima lectura.


 
 
 

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