Cuando las Emociones se Emocionan
- 22 ene 2016
- 2 Min. de lectura

Suelo escuchar que no es lo que nos ocurre a nosotros lo que nos hace sufrir o no, sino cómo lo vivimos. ¿Pero de qué depende poder vivir las cosas de una manera o de otra?
Por ejemplo. Dos niños van a la playa por primera vez. Uno llora y siente miedo al ver el agua y las olas. De ninguna manera quiere acercarse a la orilla, por miedo. El otro niño ve el mar y salta de alegría, corre hacia el agua con deseos de meterse en ella. El mar es el mismo, por lo tanto, el temor o la alegría de cada infante depende de cómo interpreta lo que está viviendo.
¿De qué depende? De las ideas o conclusiones previas que la mente ya contiene, esto es, del condicionamiento propio de cada cerebro. Por lo tanto, es de vital importancia poner orden en la mente y descubrir las ideas erróneas que, inevitablemente, van a producir dolor o frustración.
Por eso, la única forma que el Ser Humano tiene de resolver el sufrimiento definitivamente, es en su raíz, es entendiendo y entendiéndose.
Cuando las emociones se emocionan, nacen en cada individuo sensaciones distintas, ya que cada uno de alguna u otra manera conocen su mente y saben manejar las situaciones de emocionalidad, podemos sentirnos en algún momento tristes, alegres, con rabia, con temor y hasta sentir aversión o desagrado, son emociones “normales” de los seres humanos, la preocupación florece cuando nos quedamos anclados o aferrados a cada una de esas emociones. ¿No les ha pasado?
Muchas personas no saben equilibrar sus emociones, son considerados “analfabetas emocionales” no han desarrollado lo maravilloso de la Inteligencia Emocional, no son capaces de soltar aquello que no les beneficia en su ser; viven en hostilidad, con temores, renegando de las circunstancias, llenos de resentimiento y se olvidan de que eso les daña su sistema (cuerpo) y los aísla de la sociedad.
La mayoría de las personas que conozco, o viven amarrados al pasado, de aquello que pudo haber sido y no fue… o bien, viven en la expectativa del futuro, de lo que aún no sucede y lamentablemente dejan de vivir el momento presente.
Lo importante de esta reflexión es tomar conciencia de las situaciones del vivir y reconocer esos estados de ansiedad y angustia que debelan muchas veces la necesidad de buscar ayuda, aunque la ayuda sanadora siempre va a venir desde mi propio cambio interior.
NADA CAMBIA SI TÚ NO CAMBIAS.
Sin embargo, y por el protagonismo que muchos le han dado a la ansiedad, a continuación, ofrezco tres técnicas para que nuestras emociones puedan bajar los niveles de emoción…
Video: Respiración Consciente.
Video: Meditación de Relajación.
Nos leemos pronto…






























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