Soy Lo Que Digo
- 24 feb 2016
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El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Lucas 6:45
Para reflexionar... Nosotros los seres humanos hablamos todo el tiempo, nos reunimos a hablar, hablamos por hablar, hablamos bien y hablamos mal, a veces hablamos para llamar la atención, hablamos una cosa y después decimos lo contrario, inventamos aparatos para seguir hablando, hablamos con aparatos, abreviamos palabras para poder hablar más, adoptamos formas de hablar para poder ser atendidos o llamar la atención, pagamos por hablar con otros y algunos se han hecho millonarios solamente hablando.
Hablar es muy sencillo, casi todo el mundo lo puede hacer, es tan sencillo que pocos saben que es un Arte, podemos condenar o elogiar por lo que nuestra boca dice. Llegamos a decir cosas que si fueran ciertas cambiarían nuestra vida, y es porque sencillamente estamos repitiendo como loros.
¿Qué se ha dicho de Usted mismo? No sirvo para nada, no puedo con eso, a mí siempre me va mal en todo, es que yo no entiendo… y muchas otras tantas cosas. Hable la Verdad, no la realidad, hable Prosperidad, declare Abundancia, nuestra palabra determina nuestra vida. Lo que sale de su boca, sale también del corazón y puede terminar contaminándolo.
La palabra es poder y es real, estas deben estar sostenidas por lo que siento en el corazón, con nuestra palabra podemos bendecir y potenciar o también podemos maldecir y limitar, con lo que decimos podemos exaltar o humillar. De un mismo pozo no puede salir agua dulce y agua amarga.
Entonces, ¿Por qué es importante lo que hablo, por qué es importante lo que digo? ¿De qué está lleno nuestro corazón? Mis palabras son ordenes, es imposible hablar bien cuando he creído mal. El cerebro abandona cualquier pensamiento recurrente para dar paso al control del habla... Por eso hable bien y su cerebro no va a pensar mal.
Hasta la próxima.






























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